ESTAR EN EQUILIBRIO CON LA NATURALEZA, EN LA MEDICINA CHINA

LA IMPORTANCIA DE ESTAR EN EQUILIBRIO CON LA NATURALEZA, EN LA MEDICINA CHINA.

Por: Iván Alejandro Campos Martín (Máster en Estudios Asiáticos, UGR)
y    Juan Campos Tirado (Dr. en acupuntura).

El concepto de Qi (气) o energía, la teoría del YinYang (阴阳) y la Wu Xing (五行) o Cinco Elementos constituyen las bases filosóficas del pensamiento chino. Los conceptos yinyang, qi y wuxing interpretan y explican todos los fenómenos de la naturaleza. A través de estos principios se da una explicación de la enfermedad y de su tratamiento como procesos naturales, abandonando la idea de influencias mágicas o demoniacas. Son, por tanto, los conceptos básicos de una ciencia causal. Es decir, partiendo de la observación del fenómeno se desarrollan conceptos aplicables a casos generales. Por tanto, la ciencia china puede ser clasificada dentro de las ciencias empírico-analíticas. La dietoterapia es una parte fundamental de la medicina china y se rige por los mismos principios para su aplicación práctica.

La continua transformación de yin en yang y de yang en yin da origen a las Cinco Fases o Cinco Elementos (Wuxing). Estos Cinco Elementos son enumerados por primera vez en el Shujing (书经) o “Libro de los Documentos”, escrito durante la dinastía Zhou del Oeste (1046 – 771 a. C.), En el capítulo 11, titulado Hong Fan (洪範) o “Gran Norma”, se enumeran los Cinco Elementos y, además, se describen sus propiedades. Estos elementos son: Madera, Fuego, Tierra, Metal y Agua. En el capítulo 8, titulado Wu zi zhi ge (五子之歌) o “Canciones de los cinco hijos”, se dice que estos cinco elementos son los principios constitutivos de los seres y le proporcionan las cosas necesarias para su mantenimiento.

La relación entre el Hombre el Cielo y la Tierra a través del Yin-Yang y los Cinco Elementos queda recogida en la siguiente tabla:

Wuxing Yin (Órgano) Yang (Víscera) Tejido corporal Estación Energías atmosféricas
Madera Hígado Vesícula Biliar Tendones Primavera Viento
Fuego Corazón Intestino Delgado Vasos Verano Calor
Tierra Bazo-Páncreas Estómago Músculos Estación Intermedia Humedad
Metal Pulmón Intestino Grueso Piel Otoño Sequedad
Agua Riñón Vejiga Huesos Invierno Frío

La teoría de los Cinco Elementos muestra que existe una relación entre el hombre y el universo. Los diferentes órganos son muy sensibles a los efectos de las energías climáticas correspondientes y, en especial, durante la estación asociada.

La actividad humana debe adecuarse a los ciclos de la Naturaleza, marcados por las estaciones. Esta forma de vida queda reflejada en el capítulo primero del Su Wen, titulado “Sobre la 2 verdad celeste en los tiempos antiguos” (Shang Gu tian zhen lun 上古天真论) Qi Bo contesta a la pregunta del emperador Huang Di como sigue: “En los tiempos antiguos los hombres vivían de acuerdo con el Dao (Tao), con las leyes del yinyang, observando el método del destino, moderando su comida y su bebida y protegiendo sus articulaciones; sus actividades diarias eran regulares, no eran ni impropias ni excesivamente fatigosas. De esta manera, eran capaces de mantener tanto su estructura física (xíng形) como su espíritu (shen 神) en armonía y podrían prolongar la duración natural de su vida a 100 años. En la actualidad, las personas no son así”.

Igualmente, en el Zhuangzi, libro XXII, se dice: “el hombre vive entre el Cielo y la Tierra”. Así mismo, en el libro XXVIII, se lee: “En inverno me visto con pieles y tela de lana y en verano de delgado cañamazo; en primavera aro los campos y siembro y mi cuerpo puede soportar tales fatigas; en otoño recojo la cosecha y mi cuerpo puede ya reposar y alimentarse”.
Durante el invierno, como se puede apreciar, la energía predominante es el frío. Esta energía es de carácter yin. Daña el yang del cuerpo. Es, por tanto, muy necesario proteger el yang del cuerpo tomando las medidas preventivas necesarias.

Estas medidas se derivan de la necesidad de protegerse del frío. Algunas son fáciles de entender. Otras, en cambio, no son, para la actuar civilización occidental, tan evidentes. Digo actual ya que no sería el caso de nuestros antepasados, abuelos, que vivían mucho más en armonía con la Naturaleza de lo que actualmente se hace. Siempre, siguiendo los consejos del Huang Di (Canon de Medicina Interna), el frío se previene y trata con el calor.

Algunas de ellas son:
 Calentar el lugar de residencia a una temperatura adecuada (huir de los excesos).
 Utilizar, como se dice en el Zhuangzi, ropa adecuada a la estación.
 No comer, sobre todo por la noche, alimentos fríos o crudos (de naturaleza fría). Los alimentos deben ser de naturaleza templada o caliente. La técnica de cocción modifica la naturaleza de los alimentos haciéndolos más yang. Es la técnica más adecuada para usar en invierno. Los alimentos así cocinados actúan dispersando el frío, calentando los canales energéticos, calentando la sangre y favoreciendo su circulación y fortaleciendo el yang.
 Realizar ejercicio físico adecuado para fortalecer la resistencia del yang qi contra el frío. En este apartado se encuentran los ejercicios de qigong. En especial los destinados a fortalecer el riñón o a calentar el organismo. Como pueden ser los “automasajes”.
El riñón es un órgano (zang) perteneciente al elemento agua y, como se recoge en la tabla anterior, se relaciona con el invierno y con el frío. Por ello es muy sensible al frío. La cintura es la residencia (casa) del riñón, por lo que esta zona se deberá abrigar y proteger.

Así mismo, el qi (energía) del invierno hace enfermar los cuatro miembros al producir obstrucción o bloqueo de la circulación de sangre y energía, causando frío y dolor en manos y pies. En el Su Wen se dice que cuando el dolor de cabeza no desaparece durante largo tiempo, posiblemente se debe a una invasión del frío patógeno a la médula ósea. Dado que el cerebro es el “mar de las médulas” es perturbado por el frío y aparece el dolor.

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